Cálido de amistad, con tu apoyo, haciéndome ver, que las sombras tan sólo son sombras y que no hacen daño, que el sol estaba a mi lado, o, que en el cielo había estrellas brillando, cuando yo apenas las podía ver por las lágrimas, pero sobre todo, haciéndome sentir que la distancia no es distancia cuando existe una amistad eterna e incondicional.
Amiga, aunque alguna vez me has echado en cara mi fragilidad y sensibilidad, y que, a pesar de todo, luego, tantas veces te has No podía dejar pasar el año sin agradecerte tanto como te agradezco, porque me has hecho sentir que, a pesar de la distancia, no existen fronteras, ya que siempre que lo he necesitado, has estado a mi lado, acompañándome, con el apoyo, el empuje, la seguridad y la fortaleza de tus palabras, haciéndome ver las cosas siempre de un color clarito y con positividad.
Por eso mismo, hoy y siempre, quiero agradecerte el haber sentido tantas veces tu fuerte abrazo arrepentido por ello, sé que me aceptas tal y como soy, y que aunque no me estés viendo, estás secando mis lágrimas derramadas sobre mis ojos de la emoción y agradecimiento de tenerte cerca y hacerme sentir importante cuando tantas veces has depositado en mí tu confianza, haciéndome partícipe de tus preocupaciones.
Si supieras lo que agradezco a la vida de haber encontrado en tí una persona de gran corazón, a pesar de tu fuerte carácter, pero quién apenas dás importancia al valor material de las cosas, ni te fijas en la superficialidad de las personas, sino en su fondo y corazón, no dando jamás la espalda a nadie, y que siempre estás pensando en los demás, por lo que yo, amiga mía... ¡cuánto te admiro!.
Muchas gracias por seguir estando a mi lado.
Espero que recibas y sientas mi fuerte abrazo cálido de amistad con la misma intensidad que yo te lo doy y como siempre lo recibí de tí.
Amiga, aunque alguna vez me has echado en cara mi fragilidad y sensibilidad, y que, a pesar de todo, luego, tantas veces te has No podía dejar pasar el año sin agradecerte tanto como te agradezco, porque me has hecho sentir que, a pesar de la distancia, no existen fronteras, ya que siempre que lo he necesitado, has estado a mi lado, acompañándome, con el apoyo, el empuje, la seguridad y la fortaleza de tus palabras, haciéndome ver las cosas siempre de un color clarito y con positividad.
Por eso mismo, hoy y siempre, quiero agradecerte el haber sentido tantas veces tu fuerte abrazo arrepentido por ello, sé que me aceptas tal y como soy, y que aunque no me estés viendo, estás secando mis lágrimas derramadas sobre mis ojos de la emoción y agradecimiento de tenerte cerca y hacerme sentir importante cuando tantas veces has depositado en mí tu confianza, haciéndome partícipe de tus preocupaciones.
Si supieras lo que agradezco a la vida de haber encontrado en tí una persona de gran corazón, a pesar de tu fuerte carácter, pero quién apenas dás importancia al valor material de las cosas, ni te fijas en la superficialidad de las personas, sino en su fondo y corazón, no dando jamás la espalda a nadie, y que siempre estás pensando en los demás, por lo que yo, amiga mía... ¡cuánto te admiro!.
Muchas gracias por seguir estando a mi lado.
Espero que recibas y sientas mi fuerte abrazo cálido de amistad con la misma intensidad que yo te lo doy y como siempre lo recibí de tí.