Me vino a la mente aquella noche ya alejada por el tiempo y los recuerdos, llovía al igual que hoy, el cielo se iluminaba fugazmente con los relámpagos que se estrellaban contra el suelo; era una de esas pocas lluvias en las que el cielo parece vomitar toda el agua que tiene, tan amenazador, como si deseara recordar que podría crear un diluvio si así lo quisiera. Podría haber sido cualquier otra noche de las que he vivido, sin embargo cuando desperté me sentí diferente, como si en algún momento entre el dormir y el estar despierto se olvidara algo y que por más que trataras de recordar no podrías saber que fue lo que se perdió al momento de despertar asustada por el rugido del cielo. Y hoy muchas noches después, muchas dudas siento que lo he recuperado, lo extraño es que sigo sin saber que ha sido, solo que ha vuelto y que mi cuerpo, alma y mente laten al mismo ritmo.
