Faltan pocos días para que llegue el día de los enamorados, aunque yo personalmente, pienso que no hace falta que haya un día especial dedicado al amor, sino que todos los días deben ser dedicados con cariño, esmero, con la demostración de gestos, a través de un beso, un abrazo, una sonrisa, un achuchón, una palabra cariñosa, y sin tener por qué utilizar regalos materiales.
Para mí ese día lo considero totalmente consumista, porque el cariño no se demuestra con regalos que valgan dinero, para demostrar nuestros sentimientos, no tienen por qué pagarse con dinero, el amor no se compra, el amor no se tiene por qué demostrar con regalos de valor de tipo material, si no con regalos de valor humano, con el corazón y con el sentimiento, que valen más que todo el oro del mundo, y sobre todo con la demostración de ese amor, intentado hacer feliz a la pareja cada día del año, ya que todos los días, no sólo ése, deberían ser especiales, e ir sembrando esa semilla del amor eterno y sobre todo intentar que no se apague nunca la llama de la ilusión.
