Hace ya un par de días que no me sentía inspirada para escribir nada, no tenía nada en mente pero hace 2 días, fue el día del cordero os preguntareis y eso que es, pues es cuando los árabes matan a un cordero para celebrar que ya han pasado 77 días del ramadán, y lo festejan a lo grande como seria aquí Semana santa.
El caso es que hace un par de años que yo no acudo a ese tipo de fiestas porque el primer motivo es que me da pena el pobre corderito y lo segundo que se festeja con familiares. En mi caso no puedo decir que tengo muchos familiares para celebrarlo y los pocos familiares que tengo no tienen el mínimo esfuerzo de invitarme para que vaya, eso paso hace un año, todos los árabes del colegio no iban a clase menos yo, como no tenia quien mi invitara pues no tenía más remedio que quedarme en clase, pero en el fondo me duele pensar que los pocos familiares no se atrevan a decirte, te apetece venirte a pasar un agradable día.
Desde ese momento me prometí a mi misma que aunque este año me invitaran no iba a ir y no he ido, la verdad ni siquiera me lo preguntaron, y ese mismo día me llamo mi madre para felicitarme por el día del cordero y no le gusto que lo pasara sola teniendo familiares, después de todo mi madre se lo dijo a uno de mis tíos, que por qué no fueron capaces de invitarme, y mi tío se enfado por una parte conmigo, por decirle a mi madre la verdad decirle que estuve en clase que tuve sola.
Pepa siempre dice su opinión y a veces sus opiniones me hacen sentir mal me hacen sentirme culpable, pero a veces no se da cuenta de que intento hacer las cosas lo mejor posibles pero lo que más le preocupa a ella es que en todo esto no sufra pero en realidad sufro más de lo que se puede imaginar.
